Cáncer de la orofaringe
Programa de Cáncer de Cabeza y Cuello
Descripción
¿Qué es el cáncer de la orofaringe?
El cáncer de la orofaringe es una enfermedad en la cual se
encuentran células cancerosas en los tejidos de la orofaringe. La orofaringe es la parte media de
la garganta (también llamada la faringe). La faringe es un tubo hueco de cerca
de 5 pulgadas de largo que comienza detrás de la nariz y baja al cuello para formar
parte del esófago (el tubo que va al estómago). El aire y los alimentos pasan
por la faringe en su camino hacia la tráquea o el esófago. La orofaringe incluye la base de la lengua, las amígdalas, el paladar blando (la parte posterior de la boca) y las paredes de la faringe.
El cáncer de la orofaringe generalmente comienza en las células que revisten la
orofaringe. (Para mayor información sobre un cáncer que comenzó en las células
linfáticas de la orofaringe, consultar el sumario del PDQ sobre el
Tratamiento del Linfoma no Hodgkin en adultos o el Tratamiento del Linfoma no Hodgkin infantil.)
Si una persona tiene dolor de garganta que no desaparece, dificultad para tragar, pérdida de peso, un bulto en la parte posterior de la boca o la garganta, un cambio de voz o
dolor de oído, debe de consultar con un médico.
Si hay síntomas, el médico examinará la garganta empleando un espejo y luces. El
médico también palpará la garganta en busca de bultos. Si se encuentra
tejido que no es normal, el médico tendrá que cortar un pedazo pequeño para
observarlo bajo un microscopio y ver si hay células cancerosas.
Este procedimiento se llama biopsia.
Las posibilidades de recuperación (pronóstico) dependen de la ubicación del
cáncer en la garganta, si el cáncer se encuentra sólo en la garganta o si se
ha diseminado a otros tejidos (el estadio), y del estado general de salud del
paciente. Después del tratamiento se deberá ver al médico regularmente debido a
que existe una posibilidad de contraer un segundo cáncer primario en la cabeza o la región del
cuello. Fumar y consumir bebidas alcohólicas después del tratamiento aumentan la posibilidad de contraer un segundo cáncer primario.